LA PARTIDA INFANTIL.

LA PARTIDA DE AJEDREZ INFANTIL

Por Carlos Hospitaleche.*

LA PSICOLOGIA INFANTIL COMO CENTRO.

 Cada partida en ese pequeño escenario, representa bajo un dispositivo lúdico lo que ayer fue historia real.

Distinto a lo que surge en la experiencia adulta, la construcción en los chicos es un episodio emocional-cognitivo, que escapa al encierro de la lógica formal.

El niño cuando juega lo hace en la patria del placer, está realizando una experiencia con lo bello… Pero este deleite estético tiene su extinción, es un goce transitorio. Lo que llaman ‘pérdida’ por el puro placer de jugar.

Cada jugador tiene el impulso de este juego milenario, gran facilitador de procesos.

 Desde el propio pensar y sentir, diseñan un laberinto. Quedan atascados entre dificultad y creación. Pero mas dificultad. Fugacidad y creación, pero más fugacidad.

El proceso no se entiende desde la tradición académica del duelo/enfrentamiento intelectual adulto. Los dos circunstantes son niños: viven otra dimensión.

La partida de Ajedrez pierde sentido profesional encarada desde los mitos de la inteligencia adulto-céntrica.

Conjeturamos desde los niños y su subjetividad y la tarea nuclear queda en manos del Profesional Docente.

Freud entendía, (al igual que los griegos) que razón y sensación son una misma cosa. Esto es independiente de la edad mental, cronología y cualidad técnica.

Subyacen en el proceso de jugar, las emociones más antiguas y primitivas: la ira, el miedo, el amor.

UN ROL ENTRE DOS LABERINTOS: COGNICIÓN Y FANTASIA.

Hablamos de la Partida Infantil. Paradigma de toda situación de aprendizaje. 

En los niños el objeto, la emoción, la razón (realidad, fantasía y técnica) están subordinadas a la mutua fascinación lúdica. 

Como afirma Volkestein (citado por Víctor Malkin), “Ciertos procesos activos del juego provocan sensaciones estéticas, con un sesgo dramático. Puesto que los personajes pasan por peripecias. Es decir, súbitos cambios en su suerte, distinto a lo conjeturado. Lo inesperado, lo inverosímil, genera tensiones especiales, que la conducta debe absorber y organizar, vehiculizando sentimientos intensos, en donde la violencia interiorizada puede manifestarse en forma alegórica». Este placer permite elaboraciones cotidianas y un material de inmenso valor para quienes trabajamos como docentes.

 Dos niños; dos laberintos; mixtura entre lo que imaginan y razonan.

El juego como producción original, es un asunto para la mirada docente. El conocimiento de la técnica del ajedrez aislada, carece de autoridad académica para entender la íntima Psicología Infantil.

Desde esta cosmovisión se abordan distintos campos del saber Social. Se observan una suma de lenguajes interconectados. El docente mira atentamente con ‘otro registro’.

Caracterizamos al Ajedrez como un rico objeto cultural. Se transita hacia su dominio integral desde la perspectiva de la Cultura Escolar.

El Ajedrez entrelaza a muchas generaciones y culturas de los últimos seis siglos.

Vygotsky señaló el aspecto relacional afectivo de la ficción y resaltó la capacidad instrumental: “es un medio que facilita el acceso al pensamiento abstracto”.

Comprobamos en los hechos que no existe antinomia entre fantasía y realidad.

Sólo el interés profesional docente puede ponderar con equilibrio las sensaciones del niño en ese encuentro de lo cognitivo y lo fantástico.

UN BIEN CULTURAL HEREDADO.

El ajedrez es un constructo lúdico cuya referencia más antigua se ubica en La India en el siglo V. Las formas de las figuras de entonces, se corresponden con esa época y cultura.

Cabe señalar que en las reglas de ese juego no existen las variables de tiempo y espacio. Está ausente la pieza que hoy llamamos Dama, (Antes Reina).

 Son cuatro los jugadores no dos. No existe la eliminación del Rey (Jaque Mate). Sobre el tablero se desplazan en diagonal cuatro ejércitos de colores: verde y negro, rojo y amarillo.

 En el Chaturanga (así se llama este juego) domina el azar y los dados que definen el destino de las piezas carecen del uno y del seis.

Chaturanga.

 El ajedrez contemporáneo tiene su origen en la ruptura de la cultura árabe con la cultura persa en el siglo XII.

Los Árabes eliminan el azar, incluyen a la Dama y establecen la regla del Jaque Mate. Reducen a dos los contrincantes. Aparece el espacio, el tiempo matemático simple y complejo.

En ese largo devenir evolucionamos de la cultura arábiga a la española. En la transición se muta la representación figurativa del juego puesto que el Corán prohíbe la reproducción humana o animal.

EL DOCENTE HEREDERO E INVENTOR

El devenir histórico ofrece al hombre la posibilidad de volver sobre si mismo. Una de las formas más genuinas de reencontrarse con su esencia esta dado por el Universo Lúdico.

Así, jugamos con lo que ayer fue conflicto y participamos de roles de construcción y destrucción, pero esta vez de absoluto carácter simbólico. Allí están presentes las emociones de una batalla desdibujada como hecho histórico-real, pero absolutamente viva, en un contexto de juego.  En el Ajedrez, como en el arte, se suspende la incredulidad.

Aparece en superficie bajo el ropaje lúdico otro tipo de verdad, muchas veces un pedido de auxilio.  La instancia lúdica permite una mirada y un escuchar distinto. Quizás el llamado de una inteligencia que haya encontrado ése único modo de pronunciarse.

Como se afirma, todo constructo lúdico debe ser reinterpretado en conexión con la vitalidad de su tiempo y, por ello, reconquistar lo que pueda trocarse en un hecho educativo. Por este proceso descubrimos que ninguna época desaparece por completo.

Si el ajedrez fue condicionado por el espíritu de otra época, nos corresponde a nosotros (especialmente a los docentes) democratizarlo. Junto con los alumnos desamordazarlo.

Es un modo de socializar los bienes de la cultura común.

*-Profesor en Psicología y Ciencias de la Educación. Conferencista. -Coordinador Pedagogico de la  Escuela Municipal de Ajedrez ‘Raul Jauregui’ de la Municipalidad de Necochea entre 1990-2019. -Co-organizador de 12 «Encuentros de Profesores de Ajedrez y su didáctica» (Necochea y otras ciudades de Buenos Aires, Argentina). -Premio “Al proyecto educativo mas original de Ajedrez” en el VII Encuentro Latinoamericano de Educadores y XI Encuentro Docente Argentino-Cubano (Mar del plata, ARGENTINA, 2007).

Un pensamiento en “LA PARTIDA INFANTIL.

  1. Interesante artículo, que llama a la reflexión, de como tender un puente a la práctica del ajedrez infantil, para ensanchar su espacio de razón y liberar al objeto de juego de su fantasmagoria de miedo y temores ancestrales, que anidan en la psyqis de la especie. El ajedrez como un bien cultural, para construir una razón liberada para crear y entender.

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